Contexto

Para entender el folklore de Ibiza y Formentera es necesario tener en cuenta sus orígenes y evolución a lo largo de su historia a nivel espacial y temporal.

Eivissa - Ibiza

La más occidental de las Islas Baleares, anclada a 96 Km. de la costa de la Península, de aproximadamente 40 Km. de longitud de sudoeste a nordeste por 20 Km. de anchura máxima y una superficie de 572 Km. cuadrados.

De suelo accidentado, salpicado de picos de escasa elevación poblados de enebros, sabinas y pinos, de los cuales los griegos dieron a Ibiza y Formentera el nombre de “Islas Pitiusas” (Islas De Pinos).

De clima suave, seco y extraordinariamente salubre. De intrépidos marineros y buenos agricultores. Encrucijada de pueblos y culturas y con 2.645 años de historia conocida sobre sus saladas espaldas. Tierra sagrada que perteneció a Cartagineses, Romanos, Vándalos, Bizantinos y Musulmanes, de pasado trágico y glorioso.

Ibiza posee como otros pueblos una arquitectura propia y singular. Inconscientemente el campesino ibicenco ha ido formando sus casas de forma armónica adosando masas irregulares según se incrementaban sus necesidades creando un estilo práctico y agradable, siendo hoy fuente de inspiración a numerosos arquitectos.

Ibiza moldeada espiritualmente por las más antiguas civilizaciones y aislada durante siglos, conserva unas danzas sin igual en el mundo, que mantienen su pureza original, sin mezclas ni aditivos de dudosa modernidad. Auténticas, puras, bravías.

Calificadas por reconocidos folcloristas como “fósil viviente” y “auténtica joya de los bailes mediterráneos”.

Los componentes de la Agrupación Folclórica “Es Broll” sintiéndonos herederos de nuestra historia, intentamos recopilar y promocionar las danzas tradicionales ibicencas.

Santa Eulalia del Rio - Santa Eulària des Riu

El nombre de Santa Eulària data del siglo XVI cuando, a causa de la distancia existente entre ese lugar y la ciudad de Eivissa, los pobladores decidieron edificar su propia iglesia bajo la advocación de esta santa. Hasta entonces se daba la denominación de Xarc al territorio más oriental de la isla. La importancia de Santa Eulària se debe a su constitución y situación geográfica y a tener en su territorio un río, el único de las Baleares. Aunque en los últimos años se encuentra casi siempre seco, por el descenso de nivel de los acuíferos que lo alimentaban. No por ello se puede olvidar el influjo que ha tenido en todo el desarrollo de la comarca y de la isla.

Por una parte las aguas del río se emplearon para el regadío de grandes extensiones conocidas con el nombre de Horta de Sta. Eulària. Los molinos harineros, concentrados el pie del puig de Missa, movidos también por el agua del río fueron de vital importancia, incluso para la ciudad de Eivissa hasta el siglo XVIII. Se conserva todavía el nombre de es Molins, aunque de ellos sólo quedan algunas ruinas.
El primer núcleo urbano de Sta. Eulària se edificó junto al templo, en la cumbre del puig de Missa y también cerca de es Molins. La iglesia actual fue construida en el siglo XVI, sustituyendo a otra anterior que había desaparecido. También es del siglo XVI la torre que esta iglesia tiene aneja, desde la cual podía defender con su artillería toda la comarca. En fechas anteriores ya se había construido otra torre junto a los molinos, que también se conserva.

Es Molins era el lugar preferido por los piratas que solían desembarcar en el río. El peligro de la piratería fue muy intenso entre los siglos XIV y XVIII y, por este motivo, a lo largo y ancho de toda la isla se ven algunas de las numerosas torres que fueron necesarias para la propia defensa.

Las primeras casas de la que hoy se llama Villa de Santa Eulària fueron construidas a finales del siglo XVIII, cuando el peligro de la piratería había disminuido, siguiendo los planes urbanísticos de la Junta Insular de Mejoras que presidía Miguel Gaietà Soler. Su gran desarrollo empezó hacia 1960. El término municipal de Santa Eulària des Riu comprende, además de la parroquia del mismo nombre, la de Sant Carles de Peralta y Santa Gertrudis de Fruitera, y la mayor parte de la de Nuestra Señora de Jesús y la de Puig d’en Valls.

El monte (puig) de 52 m., culminado por la iglesia que le ha dado nombre, el puig de Missa, ofrece una de las más bellas siluetas de la isla.

La iglesia que puede hoy admirarse en su totalidad sucede a otra, la Església Vella, que fue destruida en enero de 1555 en un ataque turco. La actual fue acabada en 1568, y probablemente es obra del arquitecto Calvi, autor de la primera fase de las murallas de Ibiza. Rodeada por un cordón de piedra donde, en otro tiempo, funcionaban con eficacia los cañones. Magníficos porches delante de la entrada principal que, posiblemente, se le añadieron a lo largo del siglo XVII, manteniendo una triple alineación de arcos de medio punto sobre pilastras cuadradas con resaltes; es una de las típicas imágenes de arquitectura popular ibicenca.

La panorámica del pueblo, el mar y las llanuras que rodean la colina es maravillosa.

El museo etnológico se inaugura en mayo de 1994 después de haber adquirido, reconstruido y habilitado la casa payesa de can Ros des puig de Missa por parte del Consell Insular d’Eivissa y Formentera y la Fundació Illes Balears. El objetivo principal del Museo es la recuperación, el estudio y la conservación de los elementos característicos del mundo rural de las Pitiusas, casi en vías de extinción a causa del cambio de la economía y el modelo de vida.

Este mundo estaba determinado por una dispersión de la población, la insularidad y una relación escasa con la ciudad, lo que le obligaba a una economía de autosuficiencia, con producción propia de los elementos necesarios y la configuración de una idiosincrasia muy peculiar y característica.

Este museo exhibe los elementos más definitorios de esta cultura: desde las joyas más ricas que configuran las “emprendadas” hasta todo tipo de útiles y herramientas de trabajo, armas, etc.

Sa Capella d’en Ribes está situada en la cúspide del puig d’en Ribes, detrás de la villa de Santa Eulària, ocupa uno de los parajes más pintorescos del municipio y está ligada a una de las leyendas más interesantes del municipio.

Desde este lugar se pueden admirar preciosas panorámicas de la bahía, el mar y el interior de la isla. Se accede a la ermita por un estrecho sendero a través del monte, cuyo recorrido, desde el interior de la villa, dura aproximadamente unos 20 minutos. La ermita es un lugar entrañable y vinculado a la historia de Santa Eulària des Riu. Cada año, el 3 de mayo, se celebra una romería a la misma, integrada por un importante número de fieles.